Un hecho del que no podemos escapar
La pérdida de un ser querido es una de las experiencias más tristes y dolorosas que experimentamos en la vida. Por “ley de vida”, todos nosotros habremos de enfrentarnos a una pérdida antes o después. La muerte forma parte de la vida, pero en las sociedades modernas, cada vez más, vivimos de espaldas a estar realidad y nos sentimos menos preparados para afrontar este doloroso trance.
Lo que te aportará una terapia
Las terapias de duelo son aquellas intervenciones psico-terapéticas enfocadas a ayudarnos a superar las pérdidas, principalmente de un ser querido. Estas terapias, nos ayudan también con otro tipo de pérdidas, tales como la pérdida de una relación, de una parte, de nuestro cuerpo, de un trabajo, o las pérdidas que se acompañan a cambios de situaciones de vida, procesos de emigración, cuando un hijo abandona el hogar…
Los procesos de duelo son saludables y normales y pueden durar más o menos según las personas y las circunstancias que acompañan a la pérdida. Se dice que los procesos siguen una secuencia más o menos previsible en la que se suceden fases de negación, ira, tristeza y, finalmente, aceptación.
Cuando estamos en un proceso de duelo, es normal sentirse ansioso, triste enfadado, culpable, sólo, desorientado, perdido, tener problemas de sueño o concentración. Consultar con un psicólogo o psicoterapeuta puede ayudarte en tu proceso, sentirte acompañado y hacer el proceso más llevadero.
El asesoramiento psicológico nos proporciona un espacio seguro donde hablar de nuestra pérdida, expresar nuestras emociones y tomar conciencia del impacto que tiene en nosotros. Nos ayuda a poder integrar esta pérdida y poder continuar con nuestras vidas a pesar de que siempre echaremos de menos a nuestro ser querido o aquello que hemos perdido.
Episodios de duelo prolongado
Algunos procesos de duelo pueden llevar a una crisis existencial o, en algunos, casos (hasta el 10 o 20 % de los casos), pueden complicarse. Nos referimos al duelo prolongado o patológico cuando pasados 6 meses a un año, la persona sigue teniendo niveles intensos de sufrimiento y las manifestaciones cognitivas, afectivas y físicas son tales que limitan su funcionamiento.
La terapia de duelo puede ayudar a prevenir que el proceso se complique y, en los casos de duelo patológico, llevar a la persona a la recuperación.
Los psicoterapeutas de InterAcción-psicoterapia, grupos y desarrollo personal, están capacitados para ayudarle a superar su pérdida y transitar por las etapas del duelo.